martes, 2 de enero de 2018

Fin de Año en Paris


Resumen con lo mejor y lo peor de esta aventura.
Mi marido y yo somos muy viajeros, pero nunca se nos había ocurrido escribir sobre los viajes. Tal vez por vaguedad o por pasotismo.. pero esta vez hemos decidido que íbamos a contar un poco, porque nos hubiese gustado encontrar consejos para la toma de decisiones.
Empecemos:
Salimos el día 29 de diciembre desde Valencia. Vuelo directo de Ryanair a París. Lo que parecía una ganga (98€ ida y vuelta) se convirtió en una trampa. De Valencia-París nada. Nuestro vuelo iba al aeropuerto de Beauvais. Un aeropuerto minúsculo y sin ninguna organización (profundizaré en él cuando hable del viaje de vuelta) a más de 80km de París, desde el cual solo puedes acceder a la ciudad, o bien gastándote unos 150-200€ en taxi o cogiendo un autobús por 18€. Nos decidimos por el autobús. Parece fácil y sencillo, pero no lo es. Haces cola para comprar los billetes, los compras, haces cola para salir, haces cola para dejar tu maleta, haces cola para subir, subes y ya está. En una hora y diez (si no hay tráfico) llegas a una zona de París que está lejísimos de todo. 
Allí te sueltan y tú ya, con tu maleta, te buscas la vida. Por lo menos en París hay buenas líneas de metro y tren. Así que en 40 minutos llegamos al hotel.
Resumiendo. El vuelo salió a las 13:50, llegamos a las 15:50 a París. Tuvimos que esperar más de 20 minutos a que saliera la maleta que NO queríamos facturar pero que nos obligaron a hacerlo (a partir de ahora, si no pagas la entrada prioritaria te meten tu maleta de mano en la bodega). Compramos los billetes de autobús a las 17h, llegamos a París sobre las 18:20 y a las 19:30 a nuestro hotel. 
Como estaba en Montmatre, nos fuimos a pasear y a ver Sacre Coeur por la noche y la zona del Moulin Rouge. Cenamos en un restaurante de comida rápida pero de Crepes (delicioooosos) y paseamos un poquito más.

Luego nos volvimos al hotel porque al día siguiente nos tocaba Disneyland.

Sábado 30 de diciembre, día de niños.
Nos levantamos a las 7 para llegar a las 9 a Disney. Queríamos llegar muy pronto para subir a las mejores atracciones sin hacer a penas cola.
Disney está muy lejos, pero muy bien comunicado. Pasan trenes cada 10-15 min.
La verdad es que el día de Disney nos salió redondo. La máxima cola que hicimos fue de 15 minutos. A penas cayeron 4 gotas, vimos espectáculos, nos hicimos fotos con algún personaje... 
Estuvimos en los Estudios y en Disneyland. Nos encantan los dos. Para mí la atracción más cuqui es la de Small world. Y las más divertidas La del Hollywood Hotel y Ratatuille (en los estudios) y en Disneyland la de Piratas del Caribe.
A nosotros nos encantan los parques temáticos y ya habíamos estado en otros Disney. Son todos muy parecidos.
Resumen: Muy recomendable pasar un día en Disney. Si te bajas la App ves la cola que hay, los horarios de espectáculos... y en algunas atracciones hay fast pass gratuito, que es como pedir turno para subir sin hacer tanta cola.
Consejo de experto: en algunas atracciones hay 2 colas, la de ir solo y la de ir acompañado. En la de Ratatuille había 50 minutos de cola si ibas en pareja y 5 si ibas solo. Nos metimos en la de ir solos y aunque nos tocó con gente que no conocíamos, en 10 minutos ya teníamos hecha la atracción.



Domingo 31 de diciembre. Paseando por París.
Fue un día de relax. Desayunamos en una panadería chulisima de Montmatre que se llama Pain Pain. Después fuimos hacia el centro. Vimos Notre Dame, los jardines, cruzamos varios puentes y nos metimos en El Barrio latino. Os recomiendo comer por allí alguna Raclette o fondue. Os advertimos (para los que no lo sepan) que la fondue de queso lleva vino, y tiene un sabor bastante fuerte. Mi marido os aconseja la de carne. Te sirven la carne cruda y una olla con aceite, y tú te la haces lo que te apetezca. Además te ponen muchas salsas, patatas fritas y pan. Mi recomendación es la Raclette. Patatas asadas, fiambres variados y queso fundido por encima. Las dos comidas son interactivas (tienes que ir cocinándolas tú) pero merecen la pena.


Seguimos paseando por Paris y vimos el Arco del triunfo, paseamos por los Campos Elíseos... lo típico. (Nosotros ya habíamos estado anteriormente, así que nos lo tomamos todo con calma, parándonos en cafeterías monas y así resguardarnos del frío y la lluvia)
Luego volvimos al hotel para descansar un poco y prepararnos para la cena de Nochevieja. 
Reservamos una cena en un crucero por el Sena. Hay muchas páginas que ofrecen estos cruceros, pero nos decantamos por FRANCE TOURISME, ya que las mesas eran individuales. La verdad es que nos encantó. La comida estaba muy buena, no nos faltó bebida, tuvimos champagne, paramos bajo la torre Eiffel a media noche... una experiencia para vivir al menos una vez en la vida. 
Probablemente el barco podría haber sido más bueno, el vino podría haber sido mejor...pero mereció la pena. La relación calidad-precio fue buena.
Habíamos leído que había fiesta con música y fuegos artificiales en el Arco del triunfo. Pero nos dio un poco de miedo pasar frío y agobios. La verdad es que acertamos eligiendo el barco. 
Fue una noche muy movidita en Paris. No paramos de ver ambulancias, bomberos y policías arriba y abajo por las calles, mientras nosotros bebíamos Champagne en la proa del barco. Una mala elección esa noche puede costarte más cara que el crucero más lujoso.
Estuvimos en el barco hasta las 3 porque había fiesta.


Después miramos en San Google cómo volver a casa a esas horas ya que de muchas líneas de metro no había toda la noche. Google nos dijo que al ladito de donde nos había dejado el barco paraba un autobús cada 6 minutos que nos dejaba en la puerta del hotel. MARAVILLA (o eso pensábamos nosotros). Llegamos a la parada y viene un bus. Nunca en mi vida había visto un vehículo tan lleno. La gente entrando a base de empujones... un desastre. Decidimos esperar al siguiente. En menos de 5 minutos vino otro. También muy lleno, pero con hueco para 2. Perfecto. Al subir nos dicen que es gratis (el día 31 desde las 5 hasta bien entrada la madrugada del día 1 es gratis todo el transporte público de la ciudad), aún mejor... o no. Os prometo que en ese autobús viví el segundo peor viaje de mi vida (el primero fue en un taxi en NYC). Gente borracha, insultos, casi vivimos una pelea.. y lo peor, ataques de homofobia hacia una drag queen. Sentí verdadero miedo por él y puro odio por los 3 o 4 que estaban molestando al pobre chico. 
Además de todo esto una chica se puso a fumar, la mayoría no se habían duchado en semanas... no os lo podéis ni imaginar. 
Sin ninguna duda, si alguno de vosotros pasa el fin de año en Paris que no se os ocurra usar el transporte público para volver a casa. Mejor invertir en un viaje en taxi. 

Dia 1 de Enero. Diluvio en París y “pesadilla” en el Aeropuerto.
Nuestro vuelo salía a las 17:40. Parece perfecto para dar una vuelta por la ciudad y luego ya ir hacia el aeropuerto... pues no.
Habiéndonos acostado casi a las 5 de la mañana después de nuestra odisea en el bus, no íbamos a madrugar el día 1. Así que nos despertamos sobre las 10:30, recogimos todo e hicimos el check out. El día 1 es horrible. Casi todo está cerrado (como en España) y lo que está abierto, está lleno de malas caras que no quieren trabajar. 
En fin... como no podíamos hacer nada porque estaba diluviando y el aeropuerto estaba tan lejos, decidimos irnos en ese momento al aeropuerto. 2 horas y media después llegamos. 
Eran las 3 de la tarde, así que teníamos tiempo de comer relajadamente. 
Comimos regular (en los aeropuertos es lo que hay y en este fue aún peor) y sobre las 4 empezamos a ver que nos decían de ponernos en cola ya para el control. En este aeropuerto salen a la vez 2 aviones, es muy poquito pero la ineptitud del personal hizo que de 4 a 5 estuviésemos haciendo cola para el control. Y una vez dentro en la sala de espera minúscula, también de pie haciendo cola para entrar al avión, el cual iba con retraso. Imaginaos nuestros ánimos. Habiendo dormido poco, de pie, esperando en ese miniaeropuerto de playmobil, con retraso... un rollo.
Al final el vuelo despegó y llegamos a casa a las 8 de la noche. Sin ganas de nada. La vuelta nos ha dejado un sabor agridulce del viaje.

Conclusiones: Viajar fuera en Nochevieja está bien. Volar con Ryanair, no.  A la próxima tendré más cuidado y no picaré en las ofertas. Igual compensa pagar más por vuelo y aterrizar en un aeropuerto que no parezca de juguete y que no esté a 80km del lugar donde vamos a visitar. Un viaje de 4 días se nos ha quedado en 2. Nuestro tiempo también vale dinero, al igual que nuestro confort y salud. Y a veces lo olvidamos.
Pero la verdad es que París es una pasada y, a pesar del frío y la lluvia, está todo precioso en esta época del año. Con unas buenas botas (recomendamos las de descanso de nieve), una chaqueta de nieve que tenga capucha y una buena bufanda, el frío desaparece. 
Y Disney ya... estupendo! La decoración navideña es una pasada y tuvimos muchísima suerte con el súper día que nos salió.
Espero haber ayudado un poco y haberos entretenido con nuestra aventura.
Un saludo para todos.